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¿Por qué el formato de un ebook puede acabar con tu carrera de escritor?

Formato de un ebookEl formato de un ebook es, sin duda, el aspecto menos sexy de la autopublicación de libros. Cuando estás escribiendo delante del ordenador, es lo último que se te pasa por la cabeza. Hay aspectos de tu libro que exigen atención constante: expresar las ideas adecuadas, vigilar la coherencia de lo que decimos, tener cuidado con la ortografía o la gramática. Son mucho más importantes.

Sin embargo, para los lectores no hay nada peor que estar leyendo con tranquilidad un ebook y darte cuenta de que hay algo que no va del todo bien. Puede que al principio no te des cuenta, pero sabes que está pasando algo raro.

Puede que al estar leyendo en la pantalla de tu smartphone en el metro o en el autobús al trabajo no te dieras cuenta. Estás tan inmerso en la última novela o en el libro sobre negocios online que apenas te fijas en los detalles.

Cuando llegas a casa y alcanzas tu tableta para continuar con la lectura, a las pocas líneas ves cuál es el problema: hay saltos de página demasiado largos, huecos en blanco entre párrafos demasiado largos e incluso indentados en medio de frases.

Pronto la experiencia de lectura se vuelve insoportable. En vez de dejar tu tablet en la mesita y acostarte, decides navegar a la librería online donde adquiriste el libro, lo buscas y escribes una reseña furiosa en el teclado virtual.

Una vez terminada la reseña, te acuestas con la satisfacción de haber restaurado la balanza del universo. Todo por el mal formato de un ebook.

Cuando el formato de un ebook destroza un buen libro

Este caso ficticio que acabo de contar es mucho más frecuente de lo que parece. No han sido pocas las veces en las que el formato de un ebook que me he descargado ha impedido que siquiera llegara a disfrutar de lo que leía.

Recuerdo un caso concreto, de un autor indie desconocido hace un año y medio. Me descargué su novela con bastante ilusión porque era alguien que había publicado y en quien quería fijarme para aprender. Al pasar dos páginas en mi iPhone noté algo fuera de lugar. A la tercera, una sangría en medio de la frase. Ya en la quinta empecé a deslizar páginas en blanco (creo que fueron sólo dos).

Desconozco si el ebook era bueno o merecía la pena. Dio igual que hubiera elegido un título épico para su ebookLo tuve que abandonar por su mal formato.

Aprendí una lección muy valiosa y diferente de la que me esperaba: el formato de un ebook puede dar al traste con tu carrera de escritor para siempre.

No sé por qué razón no escribí una reseña negativa expresando mi descontento. Ya había una que avisaba a lectores incautos sobre el formato del ebook. Tal vez debería haberlo hecho, es una de las maneras que tenemos los lectores de expresar nuestra opinión libremente, tanto positiva como negativa.

Lo que sí hice fue ponerme en contacto con el autor indie y le comenté lo que vi. Desconozco si a día de hoy ha arreglado el problema, pero lo cierto es que ya no tengo intención de averiguarlo.

Las consecuencias de un mal formato

El buen formato de un ebook es una de esas cosas que se dan por hecho. No sabes lo que es pero en cuanto falta no puedes fijarte en otra cosa. Este es un problema al que se han tenido que enfrentar hasta los autores más reconocidos.

Uno de ellos es J.K. Rowling, la autora de la serie de Harry Potter. Cuando terminó esta saga empezó a escribir una nueva novela titulada Una vacante imprevista. Durante su campaña de marketing, las personas que reservaron su ebook recibieron una copia mal formateada y tuvieron que descargarse manualmente la correcta.

El impacto fue mínimo y aunque no fue nada para lo que podría haber sido, recibió muy mala prensa en la red y medios de comunicación.

El caso de la biografía de Steve Jobs es mucho peor. Este ebook vio la luz unas semanas después del fallecimiento del co-fundador de Apple y tuvo muchísimos problemas en su lanzamiento. Un lector llegó a dejar la siguiente reseña:

Quiero que me devuelvan el dinero. Los errores en el formato en la versión de iBooks son penosos. Al principio, faltan un signo o las palabras están demasiado espaciadas, pero pronto se vuelve ilegible. La editorial debería estar avergonzada.

Da igual que seas J.K. Rowling, Stephen King o el mismísimo Shakespeare. Si tu ebook carece del formato adecuado, los lectores te crucificarán (con razón) y te darán la espalda. Lo que es peor, habrás perdido su confianza. Los ebooks de autores indies suelen tener un precio menor y puede que no duela tanto. Pero cuando es un escritor reconocido, el precio que pagamos por sus obras suele superar los 10 euros.

Eso sí, la cara de tonto que se le queda a uno es la misma paguemos lo que paguemos. Y las ganas de equilibrar la balanza con una reseña dura pero justa son muy altas.

En los dos casos que veíamos antes, el mal formato de un ebook fue uno de tantos problemas derivados de una mala conversión mediante sistemas OCR. Por suerte o por desgracia, nosotros los autores indies no tenemos este tipo de tecnología a nuestro alcance por lo que no tenemos que preocuparnos de conversiones ni de reconocimientos de caracteres erróneos.

Pero eso no significa que nos vayamos a librar de los errores de formato.

Qué hace un buen formato por ti

Si la portada de un ebook capta la atención de tus lectores potenciales, el formato de un ebook es el reflejo de tu profesionalidad. No puedes dejar una mala impresión o perderás lectores y clientes para siempre.

Pero hay más razones por las que es importante.

La que a mí más me gusta es que un ebook bien formateado es responsive. Esto significa que cuando se lea en la pantalla de un smartphone, el texto se va a adaptar a su tamaño. Lo mismo ocurrirá en una tablet o en cualquier dispositivo en el que podamos leer libros electrónicos, como un ordenador convencional.

El término responsive viene de las páginas web que se ajustan automáticamente a la pantalla del dispositivo sin que el usuario tenga que hacer nada. Por eso, las páginas preparadas con este sistema presentan una distribución del contenido, imágenes y texto de manera diferente según la pantalla en la que se ven.

Ya verás, si estás en un ordenador haz la siguiente prueba: vete a uno de los extremos de tu navegador mientras lees esta entrada y reduce el tamaño de la ventana. Verás cómo todo cambia de posición y tamaño ajustándose a las nuevas dimensiones.

Lo mismo ocurre con el formato de un ebook bien hecho. Esta es una de mis ventajas favoritas sobre el formato en PDF.

Un ebook hecho así es algo vivo, que se adapta a las necesidades del lector.

Si quieres saber cómo darle un formato profesional a tu ebook, puedes hacerlo siguiendo las instrucciones que detallamos en nuestro ebook 7 pasos para autopublicar tu ebook con éxito. Es de descarga gratuita para los suscriptores de este blog.

Si estás pensando en autopublicar tu ebook, en esta Guía encontrarás muchos más secretos para hacerlo con éxito.